Sal y Salud

Sal y Salud

La sal, un mineral esencial

Aunque en nuestros días la sal está desprestigiada, no hay que olvidar que es indispensable para nuestras células, tanto para el hombre como para las demás especies animales.

La sal es la principal fuente de sodio* de nuestra alimentación, mineral esencial, ya que no puede ser fabricado por el organismo. El sodio ayuda a repartir el agua en el cuerpo, a regular la presión y el volumen sanguíneo. Asimismo es esencial para el buen funcionamiento de los músculos, para el flujo nervioso y el correcto funcionamiento del corazón.

Las recomendaciones de consumo son de 5 a 6 g por día.



El yodo en la sal

El yodo es uno de los oligoelementos esenciales, presente en cantidad muy baja en nuestro organismo. El yodo entra en la composición de las hormonas producidas por la glándula tiroides. En todos los fetos y en los niños, regulan entre otras el crecimiento y el desarrollo de la mayoría de los órganos, particularmente el cerebro. Una carencia de yodo puede conllevar un retraso en el desarrollo intelectual.

En algunos países, las sales utilizadas en la industria alimentaria pueden ser yodadas para evitar estas carencias. La sal marina deja de contener yodo una vez aclarada y escurrida. Por lo tanto el yodo se aporta en la sal en porcentajes muy precisos según la reglamentación vigente en cada país. Por lo tanto la sal es un buen vector, ya que es universalmente consumida como producto alimenticio.



*El sodio contribuye al mantenimiento de una función muscular normal. La reducción del consumo de sodio contribuye al mantenimiento de una presión sanguínea normal.